jueves, 28 de julio de 2011

UN LUNES DIFERENTE

Los Lunes son días que gozan de bastante mala fama entre nosotros los seres humanos. De todas formas, hay honrosas excepciones; y el pasado Lunes 25 de Julio, fue una de ellas.

Esta aventura comienza el Jueves 21 con una llamada de mi amigo Juanma, que me comunicaba que había recibido a su vez una llamada de otro amigo en común, Antonio Escalona. Antonio había tenido noticia de la existencia de un motor Pegaso en el Departamento de Motores de la Escuela Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad de Sevilla, del que al parecer se querían deshacer.


Lo siguiente que hice fue llamar a Antonio, que me informó con más detalle del tema, avisándome de que había un par de chatarreros que andaban tras el motor, por lo que que había que darse prisa y organizarlo todo para intentar salvarlo. Se trataba al parecer de un motor prototipo, cedido por Enasa a la Escuela de Ingenieros para que investigasen con él.


Antonio me puso en contacto con su primo José Manuel, que trabaja en el Departamento de Motores, y éste a su vez me pasó con el maestro de taller. Tras las oportunas explicaciones y hacerles saber de nuestro interés en el motor, se acordó que el Club Hispano Suiza-Pegaso fuese el que finalmente se lo llevase para conservarlo en nuestra colección.

El día elegido para retirarlo era el Lunes 25. Aquí es donde, como siempre, meto en el lío a mi amigo Julio Martínez para que hiciese el transporte.

A las 9:00 de la mañana del Lunes, allí estaba Julio junto con su ayudante, puntual como siempre. La sorpresa fue, que para realizar el transporte, Julio se trajo al más veterano de su flota el Ebro B-45, que a pesar de los más de 50 años que atesora, está hecho un chaval.


Tras el cafelito de rigor, nos dirigimos al Departamento de Motores, donde ya nos esperaban con todo preparado. Allí pude conocer a José Manuel y Juan, que nos enseñaron las instalaciones y las celdas de motores, con unas explicaciones realmente interesantes.

El motor esperaba su turno, y tras acular el Ebro, procedieron a cargarlo con el puente grúa. No veáis como bajó el Ebro, cuando le cayeron encima los 1200 kg de Pegaso.


Retrasamos la salida pues, como os podéis imaginar el Ebro era toda una atracción, y se llevó un buen número de fotos por parte del personal de la Universidad. Julio, correspondió el interés con una estupenda explicación del proceso de restauración, hablándonos a todos de lo bien que va el camión........se le cae la baba cuando habla de su Ebrito.

Salimos hacia Carrión y el camino por la autopista fueron según Julio, saludos, pitadas al Ebro, y gente que sacaba la mano para saludar; y es que un abuelete de estos en tan buena forma, no se ve todos los días.


Una vez aquí tuvimos la gran ayuda de José, de Polvero Moreno, que con la Fenwick y su hijo Sergio a los mandos, nos ayudaron en la descarga del motor.

Tuvimos que despertar al Troner 400 de su descanso para que nos dejase sitio para descargar, y el muy perezoso, se portó de maravilla recibiendo al nuevo miembro de la familia Pegasera.


El motor ya descargado, quedó finalmente ubicado con la transpaleta en una posición que nos permita repararlo, limpiarlo y pintarlo, para que vuelva a lucir de nuevo.

Respecto al motor, decir que se trata de algo raro, y es que concretamente la placa que lleva lo identifica como un 9154, o sea la versión aspirada del primer 12 litros de Pegaso, pero sin embargo tiene turbo, lo que lo convierte en 9156, es decir en un 352 cv, aunque en la Universidad, nos comentaron que rendía 360 cv.



En fin, quisiera agradecer desde aquí su preocupación a Juanma, Antonio y José Manuel Muñoz de Escalona, Juan (maestro de taller del Departamento de Motores), Julio y su ayudante, y por supuesto a mi hermano Guillermo que también me acompañó, como siempre hace, cuando me meto en alguno de estos líos.

Hasta la próxima.

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